Contexto
Hong Kong es una de las dos regiones
administrativas especiales que existen en la República Popular China. Fue
traspasada de Reino Unido a la República Popular China en 1997, y gracias a la
Declaración Conjunta Sino-Británica y al principio «un país, dos sistemas», su
nivel de autonomía es muy superior al del resto de subdivisiones
administrativas del país. Los debates políticos después de la transferencia de
la soberanía se han centrado en el desarrollo democrático de la región y la
adhesión del gobierno chino al principio de «un país, dos sistemas», lo que
significa que Hong Kong goza más libertades que China continental.
En agosto de
2014, el gobierno chino emitió la decisión de limitar a quienes pueden
presentarse como candidatos en Hong Kong para las elecciones de 2017. Este
decreto establecía la formación de un comité para nominar de a dos o tres
candidatos para presentarse en las elecciones, comité que está formado por
partidarios al mismo gobierno chino, lo que fue visto como un claro intento de achicar los cupos de candidatos a personas afines al gobierno.
Esto
desencadenó las protestas que durarían mas de dos meses, a la que se sumó la
agitación en contra de la reforma laboral y la falta de libertades que el
gobierno chino decretó. En Abril de este año, nueve activistas fueron
condenadxs: los delitos que se les atribuyeron fueron los de causar disturbios
a través de la obstrucción ilícita de lugares públicos e incitar y movilizar a
manifestantes a alterar el orden público.
Primeras acciones
Tras la propuesta de la Ley de Extradición
presentada por Carrie Lam, que permite enviar a "delincuentes" a
juicio en China donde las penas son más duras, se ha puesto en duda la autonomía
real de Hong Kong. Se sumarían los estudiantes y sus críticas al sistema
impuesto desde China continental, rechazando la instrucción del gobierno
comunista. La gente volvió a tomar las calles masivamente. En Junio comenzaron
las manifestaciones, esta vez de manera descentralizada.
El
15 de Junio, Carrie Lam anunció que retrasaba la ley pero que no sería
retirada. Esto provocó otra gran manifestación el 16 de junio: Casi dos
millones de personas salieron a las calles pidiendo que la ley se baje y la
renuncia inmediata de Carrie Lam. Un día después, el estudiante Joshua Wong fue
puesto en libertad tras tres meses de arresto por las protestas de 2014.
Durante este mes las protestas continuaron. A mediados de Junio, lxs
manifestantes interrumpieron los servicios de MTR al bloquear las puertas de
los trenes y presionar los botones de parada de emergencia en varias estaciones
de trenes, lo que retrasó los servicios. Demosistō, quienes abogan
por la autodeterminación de HK, tomaron la estación de Mei Foo para crear
conciencia sobre los problemas y solicitaron a lxs viajerxs que ayudaran a
proteger a lxs estudiantes.
La interrupción de los servicios de MTR continuó
con manifestantes obstruyendo los servicios de trenes en la estación del
Almirantazgo. El 21 de junio miles de manifestantes rodearon la sede de la
policía de Hong Kong pidiendo la liberación de lxs detenidxs durante este mes
de protesta. Para el primero de Julio, en que se cumple el aniversario de
independencia de HK, lxs manifestantes tomaron el parlamento de Hong Kong. Las
protestas continuaron y la represión policial recrudeció. Se sabotearon
los servicios MTR durante las horas pico de la mañana. Durante aproximadamente
tres horas, los activistas interrumpieron la línea Kwun.
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Cartuchos
de lacrimógenas y de balas de goma recogidas por manifestantes
y colocados frente a una estatua de Cai Yuanpei. |
Agudización de la protesta.
Tácticas de autodefensa y acción
directa.
El 5 de agosto se produjo la primera huelga general en 50 años, seguida de varias semanas más de agitación donde se ocasionaron diversxs heridxs por la represión policial y cientos de detenidxs. Durante la huelga general, lxs manifestantes bloquearon las puertas del tren en varias estaciones de MTR. Como resultado, una gran parte de la red MTR quedó paralizada. Lxs activistas involucradxs comunicaron que su objetivo era evitar que lxs pasajerxs llegaran al trabajo en los principales distritos comerciales.
El mismo día, el movimiento también tomó las autopistas, donde lxs manifestantes usaron sus vehículos para interrumpir el tráfico. Algunxs manifestantes se abastecieron de barandas laterales, conos de tráfico, barricadas y contenedores de basura para bloquear las carreteras que impedían el paso de vehículos. Los informes mostraron que el aeropuerto internacional de Hong Kong se vió afectado por las acciones de huelga. Al inicio de Septiembre, la presidenta anuncio que retiraba la Ley de Extradición, pero el descontento y la desobediencia civil no se detuvo.
Ante las protestas, los métodos del black block mejoraron el anonimato y la privacidad, permitiendo a lxs manifestantes "ser agua", como así llamaron a la estrategia de fuga al momento de llegada de la policía a los sectores de protesta. Lxs manifestantes comenzaron a poner en práctica métodos de cuidado frente al aparato represivo del Estado, como la vestimenta negra, para así evitar ser reconocidxs y se provisionaron de cascos, guantes, gafas y barbijos para resistir a la vigilancia policial y el actuar violento de sus efectivos.
Tácticas de protesta
La asignación de roles en los manifestantes tienen un papel clave durante las protestas: mientras algunxs corean consignas y circulan suministros en cadenas humanas que alcanzan hasta un kilómetro de largo, otrxs asisten a lxs heridxs, a la vez que la primera línea se ocupa de apagar las lacrimógenas con bidones llenos de agua con bicarbonato. Los punteros láser para cegar a los cordones policiales y a sus tiradores, la pintura rociada sobre cámaras de vigilancia o el despliegue de paraguas para proteger y ocultar las identidades del grupo en acción y evitar el reconocimiento facial, fueron muchas de las tácticas que en Hong Kong se implementaron a modo de estrategia y a los fines de ganar ventaja contra la represión. Tácticas que luego fueron asidas con gran repercusión y eficiencia en otros conflictos coyunturales del globo como las protestas en Chile. Lxs manifestantes se dispersan a través de MTR (Mass Transit Railway o Metro de Hong Kong) y cuando lo hacen a menudo llevan consigo mudas de ropa para otrxs activistas y dejan dinero para comprar boletos de un solo uso para evitar el seguimiento a través de Octopus, el sistema de pago de transporte público hongkonés en el que cada tarjeta está registada.
Lacrimógenas arrojadas por la policía de Hong Kong en zonas residenciales
donde civiles y niñxs no disponen de barbijos y gafas para protegerse del humo. |
Neutralización de
lacrimógenas
A medida que las protestas continuan aumentando y la policía comenzó a usar herramientas de control de disturbios más avanzadas, los activistas mejoraron sus engranajes de organización y resistencia. Muchxs abrazaron la desobediencia civil y las tácticas de acción directa como la interrupción de las operaciones del gobierno, la ocupación de áreas cercanas a la Torre de Ingresos y el cuartel general de la policía en Wan Chai, construir barricadas en calles abiertas, recuperar mercancía de supermercados para luego distribuirla con lxs demás manifestantes, sabotajes al sistema de metro, entre otras.
Situación
actual
Durante los ultimos días, lxs manifestantes tomaron la universidad china de Hong Kong para instalar un foco de resistencia. El clima en la región está incrementando a altos niveles de tensión. La brutalidad de la policía se expresa en cientas de detenciones por día, siendo que muchxs de lxs detenidxs son estudiantes menores de edad. Los medios locales reportan que el territorio se encuentra al borde del colapso social.
Cerca de 2300 cartuchos
recogidos en la Universidad china de HK hace algunos días.
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Estudiantes resistiendo la
represión en la Universidad de Hong Kong.
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Todas las fotografías fueron tomadas de @hk.democracy.





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